El alcohol y las drogas vistas desde un enfoque biodescodificador.

(English version below)

Hoy en día, solemos asociar el consumo de alcohol y drogas con la diversión, considerándolos como una forma de entretenimiento. Es curioso que hagamos esta asociación, ya que la vida nos ofrece muchas otras cosas que pueden darnos mayor satisfacción, como la música, el baile, el deporte, la lectura de un buen libro, disfrutar de una película, conectarnos con la naturaleza y compartir momentos con personas queridas, entre otras.

Muchas de las personas que asocian estas drogas, incluida el alcohol, con la diversión, son personas que necesitan llenar y tapar un daño que no logran retirar de sus mentes. Estas personas han tenido una infancia marcada por la infelicidad, decepción y la falta de aceptación, y posteriormente vivieron una adolescencia marcada por el desamor, el abandono y la frustración.

Es innegable que nuestra infancia ha marcado una etapa importante en nosotros y es en función de como la hayamos vivido que sufriremos sus efectos en mayor o menor medida. Es ahora, en nuestra vida de adultos, cuando tenemos que saber resolver los problemas emocionales que sobrellevamos, y hay que saber pedir ayuda en casos necesarios para no seguir arrastrándolos hasta nuestra muerte.

Cuando las personas recurren a estas sustancias (alcohol y drogas en general), tienden a olvidar las numerosas herramientas que tenemos a nuestra disposición para gestionar nuestras emociones. Todo les sobrepasa y en lugar de pedir ayuda consideran que pueden tapar y olvidar el daño que no han superado con estos sustitutos, agravando su situación aún más dado que estas drogas o alcohol generan dependencia, un coste económico y un malestar físico y de culpabilidad mayor.

Muchas de estas adicciones las hemos visto de cerca en casa, e incluso hemos odiado que nuestro padre o nuestra madre sucumbieran a estas sustancias. En estos casos, los patrones de comportamiento tienden a repetirse, y a pesar de reconocer el perjuicio que conlleva, podemos convertirnos en ejemplos para nuestros hijos, reviviendo nuestro propio pasado (auto-castigo).

En otros casos, las personas son esclavas del entorno que las rodea, no siendo capaces de ser ellas mismas y de mostrar su verdadera personalidad, por miedo al rechazo o a no sentirse integrados. Finalmente, en los casos más extremos, algunas personas no encuentran sentido a la vida y prefieren permanecer “muertos en vida” que empezar su proceso de autodescubrimiento y a vivir de verdad, sin importar qué opine el resto de la sociedad.

Desde una perspectiva biodescodificadora, lo primero que la persona tiene que hacer es hablar de lo que le sucede, perdonarse y perdonar, no hacer juicios ni de los demás pero menos aún de ellos/as mismos/as. Es esencial empezar a trabajar su autoestima, desarrollar habilidades de autogestión y marcarse objetivos a corto plazo para alcanzar logros que fortalezcan el crecimiento personal.

Aunque algunas personas disfrutan en su papel de víctimas, al hacerlo buscan atención y sienten que, al haber sido dañadas, es más sencillo vivir en esa dinámica en lugar de esforzarse por cambiar aspectos que no les gusta de sus vidas, lo cual podría evitar seguir dañando a otros. En lugar de resolver juntos/as los conflictos que generaron el daño, optan por culpar a factores externos, haciendo sentir culpables a los demás.

A este tipo de personas hay que llegar a aceptarlas y entender que es la vida que quieren y eligen vivir, por mucho que cueste entenderlo y se desgasten con ellas. Es la vida que quieren, pues su mente no quiere o no es capaz de resolver estos conflictos. De otro modo arrastran al dolor a sus familiares y amigos/as, incluso llegando a sentirse culpables por ello, aislándose del mundo en ocasiones.

Es una manera de seguir castigándose día a día como si las cosas no tuvieran solución, y como bien sabemos todos/as, con un buen propósito es cuestión de tiempo que las cosas se solucionen. El reconocer una adicción, ya sea a una sustancia o incluso a una persona, suele ser un proceso difícil, pues en muchas ocasiones la persona no es consciente de ello. Basta con observar si consumen alcohol o drogas diaria o semanalmente para identificar esta problemática, aunque continúen negándolo.

En otros casos hay personas que pedirán ayuda, aún sabiendo que les llevará mucho tiempo y esfuerzo. Entonces será el momento de estar acompañándolas para que no sientan que están solos/as en ningún caso.

Una vez que reconocen y liberan todo aquello que les ha dañado, les daña y piensan que les dañará, podrán al menos permitirse la oportunidad de experimentar la felicidad sin la influencia negativa de emociones, circunstancias o personas.

En estos casos, la ayuda profesional y el apoyo de aquellos dispuestos a colaborar son esenciales. Pero deben pedir ayuda de corazón, deben aceptarla con sinceridad y entender que el éxito dependerá en gran medida de sus propios esfuerzos. Es fundamental entender que para divertirse, ser feliz, ser aceptados y valorarnos, es suficiente con comprender y aceptar el proceso de sanación, y emplear el sentido común.

La vida está para vivirla, pero desde luego sin dañarnos, ya que esto nos pasará factura y quizás cuando queramos poner remedio nuestro cuerpo, mente y emociones, ya no nos respondan como nos gustaría y ya sea tarde para empezar a vivir.

«Cada día hay un nuevo amanecer, la fuerza para vencer tus demonios reside dentro de ti. Nunca subestimes tu capacidad de cambio y esperanza.»


Alcohol and drugs seen from a biodecoding perspective.

Listen in english.

Nowadays, we often associate the consumption of alcohol and drugs with fun, considering them as a form of entertainment. It’s curious that we make this association, as life offers us many other things that can bring us greater satisfaction, such as music, dance, sports, reading a good book, enjoying a movie, connecting with nature, and sharing moments with loved ones, among others.

Many of the individuals who link these substances, including alcohol, with fun are people who need to fill and cover up a pain they can’t remove from their minds. These people have had a childhood marked by unhappiness, disappointment, and lack of acceptance, and later experienced an adolescence marked by lack of love, abandonment, and frustration.

It’s undeniable that our childhood has a significant impact on us, and it’s based on how we lived through it that we will suffer its effects to a greater or lesser extent. It’s now, in our adult lives, that we need to learn how to resolve the emotional issues we carry, and we must be willing to seek help when necessary to prevent carrying these burdens until our death.

When people turn to these substances (alcohol and drugs in general), they tend to forget the numerous tools at our disposal to manage our emotions. Everything overwhelms them, and instead of asking for help, they believe they can cover up and forget the unresolved pain with these substitutes, worsening their situation even more since these drugs or alcohol lead to dependency, financial costs, and greater physical and emotional discomfort.

We’ve seen many of these addictions up close, even hating to see our father or mother succumb to these substances. In these cases, behavioral patterns tend to repeat, and despite recognizing the harm it causes, we can become examples for our children, reliving our own past (self-punishment).

In other cases, people are slaves to their surroundings, unable to be themselves and show their true personalities due to fear of rejection or not fitting in. Finally, in the most extreme cases, some individuals find no meaning in life and prefer to remain «dead while alive» than to start their process of self-discovery and truly live, regardless of society’s opinion.

From a biodecoding perspective, the first thing a person needs to do is talk about what’s happening to them, forgive themselves and forgive, avoid passing judgments on others and especially on themselves. It’s essential to begin working on self-esteem, developing self-management skills, and setting short-term goals to achieve accomplishments that enhance personal growth.

Although some people find comfort in playing the victim role, they seek attention and feel that by having been hurt, it’s easier to live in that dynamic instead of striving to change aspects of their lives they don’t like. This can prevent further harm to others. Instead of jointly resolving the conflicts that caused the damage, they choose to blame external factors, making others feel guilty.

With this type of individuals, acceptance is key, understanding that it’s the life they want and choose to live, no matter how hard it is to comprehend and interact with them. It’s the life they want, as their minds either don’t want or aren’t capable of resolving these conflicts. Otherwise, they drag their pain onto their family and friends, sometimes even feeling guilty about it, isolating themselves from the world at times.

It’s a way of punishing themselves day by day as if things have no solution. As we all know, with a good intention, it’s just a matter of time until things are resolved. Recognizing an addiction, whether to a substance or even to a person, is often a challenging process, as in many cases, the person isn’t aware of it. Simply observing whether they consume alcohol or drugs daily or weekly can identify this issue, even if they continue to deny it.

In other cases, some individuals will seek help, even knowing it will take a lot of time and effort. Then, it will be time to accompany them so they don’t feel alone in any situation.

Once they recognize and release everything that has harmed them, harms them, and they believe will harm them, they can at least give themselves the opportunity to experience happiness without the negative influence of emotions, circumstances, or people.

In these cases, professional help and the support of those willing to collaborate are essential. But they must seek help with an open heart, accept it sincerely, and understand that success will largely depend on their own efforts. It’s crucial to understand that for enjoyment, happiness, acceptance, and self-worth, it’s sufficient to comprehend and accept the healing process and apply common sense.

Life is meant to be lived, but certainly without causing harm to ourselves, as this will take a toll on us, and perhaps when we want to make amends, our body, mind, and emotions won’t respond as we would like, and it might be too late to truly start living.

«Every day brings a new dawn, the strength to conquer your demons resides within you. Never underestimate your capacity for change and hope.»

Te atendemos en Chiclana (Cádiz). También por Zoom y Skype.


Últimos artículos.

¡La Vibración del Amor lo Cura Todo!

(English version below) Un estudio realizado determinó, sorprendentemente, que las células cancerígenas le temen al «amor». Este estudio descubrió que muchas personas están enfermas debido a la falta de amor. Con más de…

Inflamación Intestinal en Biodescodificación.

(English version below) La Biodescodificación plantea que los síntomas físicos, como la inflamación intestinal, están vinculados a conflictos emocionales específicos que, al ser comprendidos y resueltos, podrían aliviarse o desaparecer. Según esta perspectiva,…

El Tiempo ¿Cómo Sentimos y Vivimos Nuestro Tiempo?

(English version below) El tiempo es un concepto fundamental que ha sido objeto de reflexión y estudio en diversas disciplinas, como la física, la filosofía y la psicología. Dependiendo del enfoque, el tiempo…

Deja un comentario